Una historia de olas…

«Una espesa bruma difumina el horizonte. El mar se condensa en gotitas que explotan al contacto con mi piel. Alguien acaba de lanzar una tabla al mar desde el paseo, entre las escaleras 14 y 15, y se zambulle tras ella. La marea está alta y el agua se ha comido la arena, puedes salvar las rocas de un salto desde el asfalto». Continúa en Amanece Metrópolis.

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